Los sobres de dosis individual garantizan que cada porción contenga exactamente la mezcla y dosis correcta de nutrientes, ni más ni menos.
Con el polvo suelto en botes ocurre lo siguiente: los nutrientes más pesados, como el zinc, se van depositando en el fondo con el tiempo. Esto significa que tu primera cucharada puede ser especialmente rica en nutrientes, mientras que la última resulta desequilibrada, algo nada ideal cuando estás invirtiendo en tu salud.
Además, ingredientes sensibles como los probióticos son muy susceptibles al contacto con el aire. Cada vez que abres un bote, entra oxígeno y puede reducir su eficacia. Nuestros sobres mantienen todo sellado y fresco hasta el momento en que los utilizas.